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lunes, 26 de enero de 2015

Acróstico de pasión.





B ailando para ti desnudo mi cuerpo.
E nciendo tus ganas de poseerme.
S in prisa, con mi piel temblando...a ti me acerco.
A caricio lentamente tú cuerpo con mís manos.
R ecorro tus lábios plácidamente.

T odas tus fantasias cumplo.
U mbral mágico de mís sueños.

P aso tús fronteras temblorosa.
I mpetuoso explorador lleno de deseos.
E ntrando en mi cuerpo que te espera.
L aberinto de pasión...a ti me entrego.









                    

jueves, 22 de enero de 2015

Llorar de felicidad.

Este jueves nuestro conductor es Alfredoy nos propone que lloremos de felicidad con nuestras letras.




26 de Enero.El viento agita con fuerza las hojas de los árboles mientras corro por el hospital con mi pequeño en brazos buscando un médico, la lluvia cala mis huesos, la angustia aprieta mi pecho. ¡ Estoy aterrada! La calle del hospital me parece un pasillo eterno, no se ni cuando las enfermeras cogieron a mi niño y lo llevaron dentro.
Mientras espero...rezo, lloro, imploro, maldigo, me lamento, me culpo...solo tiene tres años y ayer no estaba enfermo. ¡ Quiero saber que está sucediendo !
Mi niño lleva varios días en el hospital, tiene 40 º de fiebre y no saben que le ocurre, su médico acaba de decirme que lo llevan al quirófano, que le van a operar.
 ¿ De qué ? - le pregunto mientras les sigo- pero ya se ha ido-
 La soledad y el miedo no me dejan pensar con claridad, quiero que todo sea una pesadilla, por favor...¡ que alguien me despierte! Quiero ver a mi niño corriendo y riendo como siempre. Quiero cojerlo en mis brazos y llevármelo lejos, mis manos están vacías y mi bebé solito y sufriendo. 
Solo ha pasado una semana y estoy de nuevo en la puerta del quirófano, mi niño no come, la fiebre no le baja ni con baños de hielos ni con toallas mojadas ni con ningún tratamiento, ha perdido mucho peso, tiene los ojos muy tristes, y a mi, me duelen las entrañas cuando le abrazo y le beso. Su cuerpecito está desapareciendo y yo me siento impotente, atrapada, sin saber que hacer...solo espero que salga el médico.
Le hemos vuelto a operar, pero estamos dando palos de ciego, no sabemos que le pasa, vete haciéndote a la idea de que no tienes hijo, lo siento- me dice fríamente- 
Yo me abrazo a mi hermana para no caerme al suelo.
De los días siguientes tengo vagos recuerdos, el  dolor se impregnó en mi piel, solo encontraba consuelo cuando mi padre me abrazaba. 
La mañana del 5 de Marzo vino el medico sonriendo y me dijo-   parece que Héctor responde al último tratamiento - te lo llevas a casa hoy,  con la condición de que a la menor lo traigas, y tendrá consulta conmigo todas las semanas, después ya veremos.- 
Eres casi una niña- ¿ Seras capaz de hacerlo ?
Ni lo dude doctor- le contesté- hoy es el día más importante y más feliz de mi vida, mi niño es lo único que quiero...Un torrente de lágrimas corrían por mi cara, ese día aprendí que de felicidad también se puede llorar.



Mi padre y mi hijo Héctor tres años después de vacaciones en Madrid. 




  


Gracias a nuestro anfitrión Alfredo por tan bonito regalo.

jueves, 15 de enero de 2015

Este jueves: Escritura creativa.


Nuestra anfitriona de esta semana nos da a elegir entre tres métodos distintos de escritura creativa.
 Estas son las cinco palabras que yo he elegido:
Soberbia- hermana- poder- adivina- ofensa. 






 De acuerdo amiga- hermana, concedámonos un tiempo tejido de silencios, de sosegada calma, de espacio entre ambas.
Sigamos cada una con su vida sin dañar a la otra, por mi parte...sin odios ni rencores.
 Hechare mano del amor y la amistad que nos unió durante tantos años. Ese cariño que nos hizo complices, que supuso tanto en nuestro pasado, bueno...en el mio al menos.
Concedámonos una tregua en honor al tiempo que crecimos juntas, unidas y felices en ocasiones, compartiendo las tristezas en otras.
Adivina como soy, se que tu corazón correrá hacia otros afectos,
esos que antes a las dos nos sorprendían con sus hechos. Cuando nos sentíamos confidentes, hermanas- amigas, que no dudarás en decirles lo que quieren escuchar, si eso supone quitarte de cualquier responsabilidad. Escondete tras mi ofensa y libraté de culpas para sentirte bien.
Diles, que me diste buenos consejos, que era fácil lo que tenia que hacer, tan solo pedirle perdón a ese hombre que alcanzó el dudoso poder de sangrar a sus obreros y gastárselo en placer. Hombre al  que tu idolatras al que tu quieres creer, pues tal vez no te interesa ver la peana de barro que le sujeta los pies.
No puedo olvidar su soberbia al hablarte, sus manipulaciones entre ambas, ni creerme sus mentiras.

Perdoname amiga-hermana por no seguirte el juego, no podría, hace ya mucho tiempo, que no adoro endiosados mercachifes de lenguas viperinas.
¡ Se feliz en tu ordenada vida !




Mas escritos en el blog de nuestra amiga " Lugar de encuentros "



jueves, 8 de enero de 2015

Ay, se fué la luz y ya llevamos sin ella veinte días !



Este jueves nuestro anfitrión nos invita a escribir sobre la falta de luz.

Al marchar de vacaciones el verano del 1983, ni se me ocurrió pensar que al volver entraría en Bilbao unas cuantas horas antes de cerrarse cualquier comunicación.
 La causante: una gota fría que nos azotó durante una semana con lluvias torrenciales, y que la noche del 26 al 27 de Agosto reventó cualquier espectativa de parar, sin destrozar todo cuanto encontró a su paso. 
 Carreteras cortadas, sin teléfono, sin agua, sin ascensores y sin luz durante días, los radio aficionados eran el único enlace con el exterior. 


Mercado de La Ribera.



La ría del Nervión llegó a desbordarse hasta 5 metros.

Mis hermanos subían a cojer agua a los manantiales de Archanda para asear nos y beber, pero cocinar o lavar la ropa era una odisea, me pasaba el día dándole al interruptor por si lo reparaban y yo no me enteraba. Aquella semana tomé conciencia de lo que significa vivir a oscuras. En las noches nos alumbrábamos con velas.
 La ropa se amontonaba para lavar o secar, porque de planchar... nada.



Voluntarios ayudando a limpiar el lodo en c/ Tendería.


Al bajar las aguas, Bilbao y un gran nº de municipios aparecieron llenos de lodo y peces muertos, el olor de la ría era insoportable, y todos los puentes que comunicaban la ciudad estaban destruidos.
 La comida empezó a escasear en las tiendas, seguíamos sin luz, y la gente hacia interminables colas para cualquier pequeña necesidad. 
Muchos negocios y algunas fabricas no pudieron volver a abrir, y los estragos de aquella semana dejaron a muchos sin trabajo.




Exterior del Teatro Arriaga.


No puedo ni imaginar si esta riada llega a sorprendernos en invierno, sin calefacción y con niños o ancianos en casa. 
La luz es algo que se ha convertido en imprescindible en nuestra sociedad, aunque solo nos damos cuenta cuando pulsamos el interruptor y no se enciende.



Voluntarios entregados durante semanas a limpiar Bilbao.



Más apagones en casa del apostata.