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domingo, 28 de diciembre de 2014

LAS UVAS DE FIN DE AÑO, TRADICIONES Y RITUALES.




No hay duda que las fiestas Navideñas se celebran siguiendo las reglas y costumbres de nuestros antepasados. 
Algunas son comunes, otras sociales y otras son más privadas porque..."Acto frecuente...hace hábito"
Supersticiones como; Las doce uvas al ritmo de las campanadas, vestir algo de color rojo o beber cava con una sortija en la copa se han convertido en costumbres. Los rituales están en el corazón mismo de la Humanidad; No podemos vivir sin ellos, los creamos constantemente. Ritos que son también un respeto y una forma de mostrar vinculación con nuestro pasado, ritos familiares como la costumbre de cenar siempre lo mismo o llenarnos de purpurinas y lentejuelas.
Pero no todo el mundo entiende las celebraciones 
" Porque si " o tener que sonreír a " Toque de calendario". Son los llamados espíritus críticos que no están de acuerdo con algunas acciones, propósitos de enmienda u otras promesas que se hacen y luego se olvidan muy pronto...casi...Al momento de ser pronunciadas.

Sin embargo; a una cultura sin ritos le falta algo, son una forma de mantener los lazos familiares y amistosos, que durante el año suele ser difícil de lograr.
Pero no siempre es oro todo lo que reluce, también son muchas las familias que hacen gala de un cierto cinismo, aunque durante el resto del año no vuelvan a tener contacto, se reunen solo para aparentar armonía.Toda una contradicción que en ocasiones conduce a que la velada acabe como el rosario de la aurora, no faltan las personas que aprovechan la ocasión de estar juntas para sacar todas las rencillas que tienen acumuladas. Son días en que se come mucho, se bebe mucho, y las lenguas andan más sueltas, cosa que ayuda a desinhibirse y no tener reparo a la hora de ajustar cuentas pendientes.


  Todos los años nos congregamos alrededor de la T.V. cuando se acercan las doce de la noche del 31 de Diciembre, armados con 12 uvas, la copa de cava, y un montón de deseos convertidos en ritos. Son muy pocos los que escapan del ritual, nos ayuda a creer que son capaces de darnos suerte es porque en el fondo necesitamos creer en algo aunque no se cumpla, buscamos la ilusión del momento.



Parece que antes de convertirse en tradición, fue una superstición con al menos dos explicaciones.



1ª) La rebelión del pueblo de Madrid contra el alcalde José Abascal: 
A finales del siglo XIX un grupo de ciudadanos madrileños molestos con la decisión de su alcalde de cobrar a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos, provocó qué el pueblo se quedase sin la popular fiesta y buscase una alternativa para fastidiarle.
La noche del 31 de Diciembre se congregaron en la puerta del sol para tomar las uvas con la intención de ridiculizar a los nobles que en esa noche ingerían uvas y bebían champán hasta caerse.
La pataleta del grupo de madrileños cuajó y poco a poco se fue extendiendo por el resto del país hasta nuestros días.




2ª) Consumir una gran cosecha en 1909:
Los agricultores españoles se encontraron con un gran excedente de uvas y para darle salida propagaron la historia de que comer estos frutos daba buena suerte y, desde entonces todo aquel que quiera entrar en el siguiente año con buen pie, debe de cumplir con el ritual de " Tomar las uvas."

Lo mejor de los ritos es participar, compartir y estar juntos, sin embargo desde el punto de vista económico, sobre todo en momentos de crisis como la actual, solo nos lleva al despilfarro.
Quizá seria necesario volver a los valores solidarios. ¡Pero de verdad! sin hipocresia, muchas cosas qué en su momento tenían sentido, ya no lo tienen.
Deberíamos replantear nos algunos ritos...Aunque parece que va a resultar muy difícil erradicarlos. 

Por si acaso, yo voy a encender unas velas y pedir algúnos deseos jajajjaaja.



Esta vela es muy especial para mi, en sus estrellas guarda la generosidad, la amistad, la empatia, el cariño regalado a manos llenas y la fuerza del 
alma de quien la   encendio.







Velas de color azul para lograr las metas profesionales.






Velas de color blanco 
para sanar cualquier relación y adquirir la paz de espiritu.






Velas de color rosa para encontrar o mantener a los buenos amigos.










Velas de color rojo para avivar y encontrar el amor.










Velas de color verde para mantener y recuperar la salud.



Velas de color amarillo para todo lo que tenga que ver con los negocios y el dinero.



Queridos amigos, deseo que nunca os falte un abrazo sincero, un beso que os enamore y una mano a la que agarraros cuando llueva en vuestras almas.