Seguidores

domingo, 24 de noviembre de 2013

25 de Noviembre y la " Violencia de género."


Las palabras que voy a escribir, aunque las dirija a las mujeres y a sus hij@s, también incluyen a los hombres que sufren la violencia de género, en cualquier rincón del mundo.
En los últimos 10 años, 700 mujeres han sido asesinadas en nuestro país, mientras escribo esta terrorífica cifra, mi cerebro se niega a comprender, y se pregunta ¿ Porque tanto dolor inútil?  No hay respuesta...no puedo encontrarla.
 En lo que va del año 2013, han sido asesinadas 53 mujeres, todas, por los ¿ hombres ? con los que mantenían o habían mantenido una relación sentimental.
Es una lacra que crece a pasos agigantados, fijaros, de esas 53 mujeres, las 3 últimas, han sido asesinadas en los últimos 15 días pasados.
Solo las personas que las amaron recuerdan sus nombres, para el resto de nosotr@s, acaban siendo un número que engrosa el balance anual. Ese, que volverá a iniciarse el  1 de Enero en una nueva lista.
La violencia de género, arrastra otr@s victimas inocentes: 5 niñ@s asesinados brutalmente,  por quien mas tenia que amarlos y cuidarlos
Ademas están  l@s hij@s, de las asesinadas. Estas 53 madres han dejado 37 niñ@s huérfan@s. Niñ@s de los que no se habla, tendemos a pensar que los niñ@s no cuentan como victimas, son los grandes olvidad@s de esta lacra. Si supiéramos la cantidad de hij@s que en este momento están padeciendo esa violencia en sus casas, creo que se nos revolverían las tripas.
No hay un perfil definido de las mujeres asesinadas: inmigrantes, nacionales, con estudios y sin ellos, amas de casa o empresarias, discapacitadas, muy jóvenes o ancianas. Cualquiera puede ser víctima de esta clase de buitres machistas, si tienen la ¿ suerte? de cruzarse en su camino.  



                                      ¡Que acabe ya !
También este Noviembre es el mes más cruel,
cierro la angustia detrás de las ventanas.
Quemo los calendarios con los trajes de amar
y mis pupilas moradas navegan a la deriva
del pedestal vacío al falso sueño.
No es el cuchillo que al final me matara,
si no, la espera fría de su hoja en mi piel.
Los plazos del temor... porque la muerte,
 suele afilar sus armas...
en el miedo cortante de la víctima.
Es el terror de saber que mis hij@s
quedaran solos y a merced de ti.
  De la mañana rencorosa de tu pecho vacío,
   mirando a los ojos de mis niñ@s.
  Me doblega y araña mi garganta 
  con un torrente de cristales rotos,
  que imparables, caen al suelo de esta casa
que hace tanto tiempo ya.... no siento mía.
Deseo ferviente mente que esta sangría inútil acabe cuanto antes.